lunes, 8 de octubre de 2007
Composición Divina
Entre los esquemas compositivos más utilizados está la llamada Proporción Divina. Formulada de manera rigurosa por Luca Pacioli en su obra La divina proporción, era ya conocida de antiguo.
Fue definida por Euclides como «división de un segmento en su media y extrema razón». Es decir, los dos segmentos son entre ellos lo que el más grande es al todo. Su fórmula es:
(a/b)=(a+b)/a
Por ejemplo, si a=1 y b=0.618, entonces (1/0.618)=(1+0.618)/1=1.618… al que se conoce como «número de oro» o número Phi (Φ φ), 1,6180339…
Este cociente se encuentra reflejado en todo el mundo natural. La espiral de los caracoles siguen un ratio de crecimiento de 1,618 exactamente. También en las espirales que componen el patrón interior de un girasol, donde están las semillas.
Leonardo Da Vinci basó sus pinturas, ilustraciones, experimentos y teorías en el número Phi.
La mayoría de las flores tienen un número de pétalos que pertenecen a la serie: 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55 o aún 89.
En las sinfonías de Mozart y Beethoven también podemos encontrar Phi.
Los rostros bellos, tienen también reflejado el divino 1,618.
La divina proporción está todas partes, y en un cierto nivel básico, instintivo, el ojo humano tiende para encontrar belleza en las cosas que corresponden con este cociente.
Si deseamos aplicar el Ratio Divino en nuestras composiciones fotográficas podemos seguir las siguientes recomendaciones:
Para elegir el tamaño de la imagen debemos utilizar la fórmula altura=anchura/1.618. Si la imagen que queremos crear tiene de ancho 500 px, entonces altura=500/1.618=309 px.
Descomponemos el rectángulo en otros proporcionales.
Las líneas e intersecciones las utilizaremos para componer (ejemplo 1 - ejemplo 2)
Podemos simplificar el esquema dibujando una rejilla en la imagen de 8 filas por 8 columnas. Donde se cortan las terceras guías horizontales con las verticales podemos identificar los puntos de referencia para una Composición Divina.Como podemos comprobar se parece mucho a los puntos de interés de la Regla de los Tercios.
Número áureo
Esta página está semiprotegida. Se pueden discutir los cambios o pedir su desprotección en la página de discusión del artículo.
El número de oro, número dorado, sección áurea, razón áurea, razón dorada, media áurea, proporción áurea y divina proporción, representado por la letra griega Φ (fi) (en honor al escultor griego Fidias), es el número irracional:
Sección áurea obtenida en una espiral logarítmica.
Se trata de un número que posee muchas propiedades interesantes y que fue descubierto en la antigüedad, no como “unidad” sino como relación o proporción. Esta proporción se encuentra tanto en algunas figuras geométricas como en las partes de un cuerpo, y en la naturaleza como relación entre cuerpos, en la morfología de diversos elementos tales como caracolas, nervaduras de las hojas de algunos árboles, el grosor de las ramas, proporciones humanas, etc.
Tabla de contenidos
Historia del número áureo
El número áureo o la proporción áurea se estudió desde la antigüedad, ya que aparece regularmente en geometría. Se conoce ya de su existencia en los pentágonos regulares y pentáculos de las tabletas sumerias de alrededor del 3200 a. C.
En la antigua Grecia se utilizó para establecer las proporciones de los templos, tanto en su planta como en sus fachadas. Por aquel entonces no recibía ningún nombre especial, ya que era algo tan familiar entre los antiguos griegos que "la división de un segmento en media extrema y razón" era conocido generalmente como "la sección". En el Partenón, Fidias también lo aplicó en la composición de las esculturas. (la denominación Fi, por ser la primera letra de su nombre, la efectuó en 1900 el matemático Mark Barr en su honor).
El Partenón, mostrando los rectángulos áureos usados posiblemente en su construcción.
Platón (Circa 428-347 a. C.), consideró la sección áurea como la mejor de todas las relaciones matemáticas y la llave a la física del cosmos.
La sección áurea se usó mucho en el Renacimiento, particularmente en las artes plásticas y la arquitectura. Se consideraba la proporción perfecta entre los lados de un rectángulo.
Da Vinci hizo las ilustraciones para una disertación publicada por Luca Pacioli en 1509 titulada De Divina Proportione, quizás la referencia más temprana en la literatura a otro de sus nombres, el de "Divina Proporción". Este libro contiene los dibujos hechos por Leonardo da Vinci de los cinco sólidos platónicos. Es probable que fuera Leonardo quien diera por primera vez el nombre de sectio áurea. En 1525, Alberto Durero publica Instrucción sobre la medida con regla y compás de figuras planas y sólidas donde describe cómo trazar con regla y compás la espiral basada en la sección áurea, que se conoce como “espiral de Durero”.
El rostro de la Gioconda proporcionado con rectángulos áureos.
Los artistas de Renacimiento utilizaron la sección áurea en múltiples ocasiones tanto en pintura, escultura como arquitectura para lograr el equilibrio y la belleza. Leonardo da Vinci, por ejemplo, la utilizó para definir todas las proporciones fundamentales en su pintura La última cena, desde las dimensiones de la mesa, hasta la disposición de Cristo y los discípulos sentados, así como las proporciones de las paredes y ventanas al fondo.
Leonardo da Vinci, en su cuadro de la Gioconda (o Mona Lisa) utilizó rectángulos áureos para plasmar el rostro de Mona Lisa. Se pueden localizar muchos detalles de su rostro, empezando porque el mismo rostro se encuadra en un rectángulo áureo.
El astrónomo Johannes Kepler (1571-1630), descubridor de la naturaleza elíptica de las órbitas de los planetas alrededor del Sol, mencionó también la divina proporción: “La geometría tiene dos grandes tesoros: uno es el teorema de Pitágoras; el otro, la división de una línea entre el extremo y su proporcional. El primero lo podemos comparar a una medida de oro; el segundo lo debemos denominar una joya preciosa”. Y, creyente como era dijo: "no cabe duda de que Dios es un gran matemático"
Hoy en día la sección áurea se puede ver en multitud de diseños. El más conocido y difundido sería la medida de las tarjetas de crédito, la cual también sigue dicho patrón, así como nuestro carné de identidad y también en las cajetillas de cigarrillos.
En la arquitectura moderna sigue usándose; por ejemplo, está presente en el conocido edificio de la ONU en Nueva York, el cual no es más que un gran prisma rectangular cuya cara mayor sigue las citadas proporciones.
La sección áurea en la naturaleza
Concha de nautilus en espiral logarítmica
En la naturaleza, hay muchos elementos relacionados con la sección áurea:
Según el propio Leonardo de Pisa Fibonacci, en su Libro de los ábacos, la secuencia puede ayudar a calcular casi perfectamente el número de pares de conejos n meses después de que una primera pareja comienza a reproducirse (suponiendo que los conejos se empiezan a reproducir cuando tienen dos meses de edad).
La relación entre la cantidad de abejas macho y abejas hembra en un panal.
La relación entre la distancia entre las espiras del interior espiralado de cualquier caracol (no sólo del nautilus)
La relación entre los lados de un pentáculo *.
La relación entre los lados de un pentágono *.
La disposición de los pétalos de las flores (el papel del número áureo en la botánica recibe el nombre de Ley de Ludwig).
La distribución de las hojas en un tallo
La relación entre las nervaduras de las hojas de los árboles
La relación entre el grosor de las ramas principales y el tronco, o entre las ramas principales y las secundarias (el grosor de una equivale a Φ tomando como unidad la rama superior).
La distancia entre las espirales de una piña.
La Anatomía de los humanos se basa en una relación Phi exacta, así vemos que:
La relación entre la altura de un ser humano y la altura de su ombligo.
La relación entre la distancia del hombro a los dedos y la distancia del codo a los dedos.
La relación entre la altura de la cadera y la altura de la rodilla.
La relación entre el primer hueso de los dedos (metacarpiano) y la primera falange, o entre la primera y la segunda, o entre la segunda y la tercera, si dividimos todo es phi.
La relación entre el diametro de la boca y el de la nariz
Es phi la relación entre el diámetro externo de los ojos y la línea inter-pupilar
Cuando la tráquea se divide en sus bronquios, si se mide el diámetro de los bronquios por el de la tráquea se obtiene phi, o el de la aorta con sus dos ramas terminales (ilíacas primitivas).
Está comprobado que la mayor cantidad de números phi en el cuerpo y el rostro hacen que la mayoría de las personas reconozcan a esos individuos como lindos, bellos y proporcionados. Si se miden los números phi de una población determinada y se la compara con una población de modelos publicitarios, estos últimos resultan acercarse mas al número phi [cita requerida].
La sección áurea en el arte
Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci
Relaciones arquitectónicas en las Pirámides de Egipto.
La relación entre las partes, el techo y las columnas del Partenón, en Atenas (s. V a. C.).
En los violines, la ubicación de las efes (los “oídos”, u orificios en la tapa) se relaciona con el número áureo.
El número áureo aparece en las relaciones entre altura y ancho de los objetos y personas que aparecen en las obras de Miguel Ángel, Durero y Da Vinci, entre otros.
Las relaciones entre articulaciones en el hombre de Vitruvio y en otras obras de Leonardo da Vinci.
En las estructuras formales de las sonatas de Mozart, en la Quinta Sinfonía de Beethoven, en obras de Schubert y Debussý (estos compositores probablemente compusieron estas relaciones de manera inconsciente, basándose en equilibrios de masas sonoras).
En la pág. 61 de la novela de Dan Brown El código Da Vinci aparece una versión desordenada de los primeros ocho números de Fibonacci (13, 3, 2, 21, 1, 1, 8, 5), que funcionan como una pista dejada por el curador del museo del Louvre, Jacques Saunière. En las pp. 121 a 123 explica algunas de las apariciones de este número fi (1,618) en la naturaleza.
En el episodio “Sabotaje” de la serie de televisión NUMB3RS (primera temporada, 2005), el genio de la matemática Charlie Eppes menciona que el número fi se encuentra en la estructura de los cristales, en la espiral de las galaxias y en la concha del nautilus.
Arte Póvera, movimiento artístico italiano de los años 1960, muchas de cuyas obras se basan en esta sucesión.
En la cinta de Darren Aronofsky Pi, el orden del caos el personaje central, Max Cohen, explica la relación que hay entre los números de Fibonacci y la sección áurea, aunque denominándola incorrectamente como Theta (θ) en vez de Phi (Φ).
El número áureo en la música
Autores como Bártok, Messiaen y Stockhausen, entre otros, compusieron obras cuyas unidades formales se relacionan (a propósito) con la sección áurea.
El compositor mexicano Silvestre Revueltas (1899-1945) utilizó también el número áureo en su obra Alcancías, para organizar las partes (unidades formales).
El grupo de rock progresivo norteamericano Tool, en su disco Lateralus (2001) hacen múltiples referencias al número áureo y a la secuencia Fibonacci, sobre todo en la canción que da nombre al disco, pues los versos de la misma están cantados de forma que el número de sílabas pronunciadas en cada uno van componiendo dicha secuencia. Además la voz entra en el minuto 1:37, que pasado al sistema decimal coincide muy aproximadamente con el número áureo.
La sección áurea en el pentáculo
Pentáculo
Existe la relación del número áureo también en el pentáculo o pentalfa, un símbolo pagano, más tarde acogido por la iglesia católica para representar a la Virgen María, y también por Leonardo da Vinci para asentar en él al hombre de Vitruvio.
Gráficamente el número áureo es la relación entre el lado del pentágono regular y la recta que une dos vértices no consecutivos de éste. Si se toma como unidad un lado del pentágono interior, cualquier línea que marca los brazos de la estrella mide Φ. También la longitud total de cualquiera de las cinco líneas que atraviesan la estrella mide Φ3, mientras que la suma del lado interior y cualquiera de sus brazos es Φ2.
Teniendo en cuenta la gran simetría de este símbolo se observa que dentro del pentágono interior es posible dibujar una nueva estrella, con una recursividad hasta el infinito. Del mismo modo, es posible dibujar un pentágono por el exterior, que sería a su vez el pentágono interior de una estrella más grande.
Al medir la longitud total de una de las cinco líneas del pentáculo interior, resulta igual a la longitud de cualquiera de los brazos de la estrella mayor, o sea Φ.
Qué es y de dónde proviene el número áureo
Se divide un segmento cualquiera en dos partes de forma que la razón entre la totalidad del segmento y una parte (la mayor) sea igual a la razón entre esta parte y la otra. Matemáticamente, siendo las partes a y b :
Esta razón, que cumple la propiedad, es denominada razón áurea. Se puede obtener este número a partir de la expresión anterior:
Se puede despejar a utilizando la fórmula general de las ecuaciones de segundo grado, teniendo en cuenta que a > 0 y b > 0:
Dividiendo todo por b se obtiene:
El rectángulo áureo de Euclides
Euclides obtiene el rectángulo áureo AEFD a partir del cuadrado ABCD. El rectángulo BEFC es asimismo áureo.
El rectángulo AEFD es áureo porque sus lados AE y AD están en la proporción del número áureo. Euclides en su proposición 2.11 de Los elementos obtiene su construcción.
Partimos del cuadrado ABCD de lado 2, siendo G el punto medio de uno de sus lados. De acuerdo con el teorema de Pitágoras
Con centro en G se obtiene el punto E, y por lo tanto
resultando evidente que
de donde, finalmente
Por otra parte, los rectángulos AEFD y BEFC son semejantes, de modo que éste último es asimismo un rectángulo áureo.
Propiedades
Φ es irracional, y el único número real positivo con:
La expresión anterior es fácil de comprobar:
Φ posee además las siguientes propiedades:
Representación mediante fracciones continuas
La expresión mediante fracciones continuas es:
Sorprendente interacción única (suma y multiplicación), (resta y división), donde sumar es multiplicar y restar es dividir.
Representación mediante ecuaciones algebraicas
La verdad acerca de este numero es un misterio a
Representación mediante raíces anidadas
Véase también
sábado, 22 de septiembre de 2007
seXo

Adelanto que esta palabra en su origen léxico aporta poca luz al análisis de lo que hoy significa, entre otras razones porque el concepto de sexo como conjunto orgánico, fisiológico y psicológico, y no como simple denominación de un órgano, tuvo su inicio en el siglo XVIII. Es por tanto una palabra que sólo a partir de entonces empezó a llenarse de contenido.
Empecemos, no obstante, por el latín. La palabra sexus la encontramos en Plinio y Lactancio, y mira por dónde, se usa exclusivamente para denominar el sexo femenino e incluso para denominar a la mujer. El mismo valor tiene en las lenguas románicas en las que entra como eufemismo culto para evitar la denominación vulgar. Sólo se generaliza su uso, al mismo tiempo que los términos cultos vagina, vulva, pene... a partir del siglo XVIII y como terminología médica. El campo léxico de sexus es muy reducido: coincide con secus, que además es una segunda forma de la misma palabra y por tanto con el mismo significado de sexo. Totalmente contigua a secus con ambas vocales breves, tenemos secus con sólo la e breve, y con otro significado: "de otra manera", "diversamente", "al contrario", "mal", "malamente". Relacionado con sequor, secundus (el que viene detrás, el que ha de seguir). Simplemente dejo constancia de que ahí están esas palabras, a tocar. Dejo tan sólo constancia, igualmente, de que Freud, tan dado a los análisis a partir de las palabras, describió varias enfermedades psíquicas de la mujer a partir de la percepción que de su sexo tenían algunas pacientes como carencia, y que explicó como "angustia de castración". Probablemente porque también muy cerca de sexus tenemos sectus, participio pasado de seco - secare, que significa cortar.
Los diccionarios tienden a definir "sexo" como el conjunto de las peculiaridades de estructura y de función que distinguen uno de otro al individuo que tiene el poder fecundante, del que tiene la capacidad de ser fecundado. Luego existe la acepción de sexo como conjunto de personas que poseen uno u otro de esos distintivos, y finalmente se designan con esa palabra los órganos genitales. Vale la pena destacar que hasta que no se seleccionó una terminología "científica" es decir latina y griega para hablar de sexo, no estuvo bien visto hablar ni menos escribir sobre este tema; y que desde el momento en que se pusieron en circulación estas elegantes palabras, el sexo se ha convertido en tema decoroso de conversación. Porque no olvidemos que relacionadas con el sexo están las palabras "impuro" ya desde la Biblia, "obsceno", "impúdico"; que al sexo se le denominó durante siglos de forma elegante las "partes pudendas", es decir aquellas de las que había que sentir pudor y vergüenza, de donde nos quedó una de las denominaciones "decentes" actuales: "las partes" con o sin el posesivo.
Apunto, finalmente, que sobre sexo vuelve a estar casi todo por decir desde el momento en que se ha desvinculado eficazmente de la reproducción y se contemplan con sumo interés otros aspectos del mismo.
amoR

El amor es considerado como un conjunto de comportamientos y actitudes, incondicionales y desinteresadas, que se manifiestan entre seres capaces de desarrollar inteligencia emocional o emocionalidad. El amor no sólo está circunscrito al género humano sino también a todos aquellos seres que puedan desarrollar nexos emocionales con otros, por ejemplo, delfines, perros, caballos, etc.
Habitualmente se asocia el término con el amor romántico, una relación pasional entre dos personas con una importante influencia en sus relaciones interpersonales y sexuales mutuas. Sin embargo el término se aplica también a otras relaciones diferentes, tales como el amor platónico o el amor familiar, y también en un sentido más amplio se habla de amor hacia Dios, la naturaleza, la humanidad en su conjunto (lo cual suele asociarse a la empatía), y otros. En la mayoría de los casos significa un gran afecto por algo que ocasiona placer o felicidad a quien realiza la acción de amar.
Habitualmente se asocia el término con el amor romántico, una relación pasional entre dos personas con una importante influencia en sus relaciones interpersonales y sexuales mutuas. Sin embargo el término se aplica también a otras relaciones diferentes, tales como el amor platónico o el amor familiar, y también en un sentido más amplio se habla de amor hacia Dios, la naturaleza, la humanidad en su conjunto (lo cual suele asociarse a la empatía), y otros. En la mayoría de los casos significa un gran afecto por algo que ocasiona placer o felicidad a quien realiza la acción de amar.
jueves, 20 de septiembre de 2007
los origenes de la belleza

La teoría más temprana de belleza puede ser encontrada con los trabajos de tempranos filósofos griegos a partir del período presocrático, como Pitágoras. La escuela Pitagórica vio una fuerte conexión entre las matemáticas y la belleza. En particular, notaron que los objetos que poseen simetría son más llamativos. La arquitectura griega clásica está basada en esta vista de simetría y proporción. La investigación moderna también sugiere que las personas cuyos rasgos faciales son simétricos y poseen la proporción preferida son más atractivas que aquellas cuyas rasgos no los son.
La belleza, en toda la historia, generalmente era asociada con el bien. De la misma manera, el contrario de belleza generalmente, como se considera, es la fealdad y a menudo se asocia con el mal. Las brujas, por ejemplo, a menudo son representadas con rasgos físicos desagradables y malas personalidades. Este contraste es personificado por historias clásicas como La bella durmiente (1959). De la misma manera, la belleza según Johann Wolfgang von Goethe, de sus 1809 Afinidades Electivas, está "un invitado siempre es bienvenido". Goethe declaró que la "belleza humana" actúa con mucha mayor fuerza sobre sentidos interiores que sobre los externos, de modo que lo que él contempla está exento del mal y sienta en armonía con él y con el mundo."
La simetría es importante porque pone en evidencia que la persona creció de un modo sano, sin defectos visibles genéticos. Aunque el estilo y la manera varíen extensamente, la investigación cultural ha encontrado una gran variedad de concordancias en la percepción de la gente bella. Ojos grandes y una tez clara, por ejemplo, son considerados hermosos tanto en hombres como en mujeres de todas las culturas. Algunos investigadores han sugerido que rasgos neonatales son intrínsecamente atractivos y así son encontrados hermosos. La juventud en general se asociada con la belleza. Hay pruebas que demuestran la mayoría de caras hermosas en el desarrollo infantil, y que las normas de atractivo son similares en culturas diferentes. El promedio, la simetría, y el dimorfismo sexual pueden tener una base evolutiva para determinar la belleza. Los Meta-análisis de la investigación empírica indican que todos los tres son atractivos tanto en caras masculinas como en femeninas y a través de una variedad de culturas. El atractivo facial puede ser una adaptación para la opción de compañero porque la simetría y la ausencia de defectos señalan los aspectos importantes de calidad de compañero, como la salud. Es también posible que estas preferencias sean simplemente los subproductos del modo que nuestras neuronas tratan la información.
Las fundaciones de artistas griegos y romanos también han suministrado el estándar para la belleza masculina en la civilización occidental. El romano ideal fue definido como alto, muscular, de piernas largas, con un jefe lleno de pelo grueso, una alta y amplia frente - un signo de inteligencia - ojos de juego amplio, una nariz fuerte y el perfil perfecta, una pequeña boca, y una de mandíbula poderosa. Esta combinación de factores, como hace hoy, produciría "una magnífica" mirada impresionante de hermosa masculinidad. Con las excepciones notables de peso de cuerpo y estilos de moda, normas de belleza son bastante constantes con el tiempo y el lugar.
En el chino antiguo se escribe un signo que significa "hermoso", mas es escrito hoy en día combinando otros dos signos que significan "grande" y "oveja". Una explicación posible de esto es que la oveja grande era, probablemente, representativa de belleza.
Hubo una cultura que, consideraba que tener estrabismo era bello, y esa cultura era la maya, donde las madres ponían jarras delante de los niños para que tuvieran este defecto; por eso, el concepto de belleza puede variar muchísimo entre culturas.
La belleza, en toda la historia, generalmente era asociada con el bien. De la misma manera, el contrario de belleza generalmente, como se considera, es la fealdad y a menudo se asocia con el mal. Las brujas, por ejemplo, a menudo son representadas con rasgos físicos desagradables y malas personalidades. Este contraste es personificado por historias clásicas como La bella durmiente (1959). De la misma manera, la belleza según Johann Wolfgang von Goethe, de sus 1809 Afinidades Electivas, está "un invitado siempre es bienvenido". Goethe declaró que la "belleza humana" actúa con mucha mayor fuerza sobre sentidos interiores que sobre los externos, de modo que lo que él contempla está exento del mal y sienta en armonía con él y con el mundo."
La simetría es importante porque pone en evidencia que la persona creció de un modo sano, sin defectos visibles genéticos. Aunque el estilo y la manera varíen extensamente, la investigación cultural ha encontrado una gran variedad de concordancias en la percepción de la gente bella. Ojos grandes y una tez clara, por ejemplo, son considerados hermosos tanto en hombres como en mujeres de todas las culturas. Algunos investigadores han sugerido que rasgos neonatales son intrínsecamente atractivos y así son encontrados hermosos. La juventud en general se asociada con la belleza. Hay pruebas que demuestran la mayoría de caras hermosas en el desarrollo infantil, y que las normas de atractivo son similares en culturas diferentes. El promedio, la simetría, y el dimorfismo sexual pueden tener una base evolutiva para determinar la belleza. Los Meta-análisis de la investigación empírica indican que todos los tres son atractivos tanto en caras masculinas como en femeninas y a través de una variedad de culturas. El atractivo facial puede ser una adaptación para la opción de compañero porque la simetría y la ausencia de defectos señalan los aspectos importantes de calidad de compañero, como la salud. Es también posible que estas preferencias sean simplemente los subproductos del modo que nuestras neuronas tratan la información.
Las fundaciones de artistas griegos y romanos también han suministrado el estándar para la belleza masculina en la civilización occidental. El romano ideal fue definido como alto, muscular, de piernas largas, con un jefe lleno de pelo grueso, una alta y amplia frente - un signo de inteligencia - ojos de juego amplio, una nariz fuerte y el perfil perfecta, una pequeña boca, y una de mandíbula poderosa. Esta combinación de factores, como hace hoy, produciría "una magnífica" mirada impresionante de hermosa masculinidad. Con las excepciones notables de peso de cuerpo y estilos de moda, normas de belleza son bastante constantes con el tiempo y el lugar.
En el chino antiguo se escribe un signo que significa "hermoso", mas es escrito hoy en día combinando otros dos signos que significan "grande" y "oveja". Una explicación posible de esto es que la oveja grande era, probablemente, representativa de belleza.
Hubo una cultura que, consideraba que tener estrabismo era bello, y esa cultura era la maya, donde las madres ponían jarras delante de los niños para que tuvieran este defecto; por eso, el concepto de belleza puede variar muchísimo entre culturas.
esTeTica
El entendimiento de la naturaleza y el conocimiento de la belleza es uno de los temas claves en la disciplina filosófica conocida como la estética. El compositor y crítico Robert Schumann se distinguió entre dos clases de belleza, natural y poética. El primero es hallado en la contemplación de naturaleza, mientras que el último se halla en la intervención consciente, creativa del hombre en la naturaleza. Schumann indicó que en la música ambas clases de belleza aparecen, pero la belleza natural es el placer simplemente sensual. La belleza poética comienza donde la belleza natural finaliza.
Una idea común sugiere que la belleza exista en el aspecto de las cosas y de la gente que están bien. Una buena manzana será más hermosa que una magullada. También, la mayoría de la gente juzga a los seres humanos físicamente atractivos a estar bien, tanto físicamente como sobre un nivel más profundo. Expresamente ellos, como se cree, poseen una variedad de rasgos positivos y características de personalidad.
El estereotipo, "buena belleza", tiene muchos ejemplos significativos contrarios. Estos incluyen tales cosas como un glaciar, o una sierra de desierto rudamente seca. Muchas personas encuentran la belleza en la naturaleza hostil, pero esto puede ser malo, o al menos sin relaciones a cualquier sentido de calidad. Otro tipo de contraejemplo son las obras de arte cómicas o sarcásticas, que pueden estar bien, pero son raras veces hermosas. Además, la gente puede ser buena persona y no hermosa, o hermosa, pero no buena persona.
Remotas habilidades de la gente pueden desarrollar y cambiar su sentido de la belleza. Los constructores pueden ver un hermoso edificio feo, y muchos maestros carpinteros puede ver grandes ángulos tan pequeños como de medio grado. La mayoría de la gente tiene la estética similar sobre el trabajo o aficiones que ellos han dominado.
Una idea común sugiere que la belleza exista en el aspecto de las cosas y de la gente que están bien. Una buena manzana será más hermosa que una magullada. También, la mayoría de la gente juzga a los seres humanos físicamente atractivos a estar bien, tanto físicamente como sobre un nivel más profundo. Expresamente ellos, como se cree, poseen una variedad de rasgos positivos y características de personalidad.
El estereotipo, "buena belleza", tiene muchos ejemplos significativos contrarios. Estos incluyen tales cosas como un glaciar, o una sierra de desierto rudamente seca. Muchas personas encuentran la belleza en la naturaleza hostil, pero esto puede ser malo, o al menos sin relaciones a cualquier sentido de calidad. Otro tipo de contraejemplo son las obras de arte cómicas o sarcásticas, que pueden estar bien, pero son raras veces hermosas. Además, la gente puede ser buena persona y no hermosa, o hermosa, pero no buena persona.
Remotas habilidades de la gente pueden desarrollar y cambiar su sentido de la belleza. Los constructores pueden ver un hermoso edificio feo, y muchos maestros carpinteros puede ver grandes ángulos tan pequeños como de medio grado. La mayoría de la gente tiene la estética similar sobre el trabajo o aficiones que ellos han dominado.
La belleza
La belleza es una cualidad presente en una cosa o en una persona que produce un placer intenso a la mente, y proviene de manifestaciones sensoriales. Podría definirse como el esplendor de la forma a través de la materia.
No existe la belleza interna(sino falta de operaciones de las personas que quieren ser bellas), que se refiere a su conjunto de valores y personalidad. Es un diseño significativo, o algo más, como la personalidad. Expresado de otra manera, la belleza es una cualidad de una persona, el objeto, el lugar, o la idea que proporciona una experiencia perceptual de placer y significado. La experiencia subjetiva de belleza a menudo implica la interpretación de alguna entidad como si estuviese en equilibrio y armonía con la naturaleza. Esto conduce a los poderosos sentimientos de atracción y bienestar emocional.
En su sentido más profundo, belleza puede engendrar una experiencia saliente de reflexión positiva sobre el significado de propia existencia de alguien. "Un objeto de belleza" es algo que revela el significado personal. Enseñanzas religiosas y morales a menudo enfocan la divinidad y la virtud de belleza, y afirman la belleza natural como un aspecto de espiritualidad y verdad....
En la antigüedad clásica ya se encuentran datos más concluyentes acerca de la belleza, como estudios y reflexiones. Por aquel entonces la belleza constituía una cualidad que hacía que algo nos pareciese bello.
A esta cualidad se le llamó armonía. También aparecieron los primeros cánones de belleza que indicaban cuáles tenían que ser las proporciones idóneas para que un cuerpo se viese bello. En general, la belleza se percibía desde un punto de vista objetivo.
Esta percepción de la belleza se siguió manteniendo en la Edad Media. Como consecuencia del auge del cristianismo de esa época, la belleza dependía de la intervención de Dios. De modo que, si se consideraba bello algo, es porque había sido una creación divina.
La belleza material era externa, física o sensible. Esta cualidad se marchita con el tiempo. La belleza espiritual no se marchita con el tiempo, sino que permanecía en nuestro interior. Son cualidades como la bondad, el amor, la simpatía, etc.
Con el paso del tiempo llegó otra nueva etapa en la historia en el trayecto de la belleza. Estamos hablando del Renacimiento. Muchos autores están de acuerdo en que el concepto de belleza volvió a ser el de la antigüedad clásica, porque se empezaron a tomar valores de aquella época que se habían perdido en la Edad Media. Uno de estos valores fue la concepción más naturalista de la belleza, que sirvió de inspiración a los artistas de la época.
Muchos autores consideran que la belleza es lo que resulta agradable a los sentidos y que por consiguiente causa placer, pero no todo lo que nos causa placer tiene por qué ser bello.
El contrario de la belleza es la fealdad, que estimula el descontento y engendra una percepción profundamente negativa del objeto.
No existe la belleza interna(sino falta de operaciones de las personas que quieren ser bellas), que se refiere a su conjunto de valores y personalidad. Es un diseño significativo, o algo más, como la personalidad. Expresado de otra manera, la belleza es una cualidad de una persona, el objeto, el lugar, o la idea que proporciona una experiencia perceptual de placer y significado. La experiencia subjetiva de belleza a menudo implica la interpretación de alguna entidad como si estuviese en equilibrio y armonía con la naturaleza. Esto conduce a los poderosos sentimientos de atracción y bienestar emocional.
En su sentido más profundo, belleza puede engendrar una experiencia saliente de reflexión positiva sobre el significado de propia existencia de alguien. "Un objeto de belleza" es algo que revela el significado personal. Enseñanzas religiosas y morales a menudo enfocan la divinidad y la virtud de belleza, y afirman la belleza natural como un aspecto de espiritualidad y verdad....
En la antigüedad clásica ya se encuentran datos más concluyentes acerca de la belleza, como estudios y reflexiones. Por aquel entonces la belleza constituía una cualidad que hacía que algo nos pareciese bello.
A esta cualidad se le llamó armonía. También aparecieron los primeros cánones de belleza que indicaban cuáles tenían que ser las proporciones idóneas para que un cuerpo se viese bello. En general, la belleza se percibía desde un punto de vista objetivo.
Esta percepción de la belleza se siguió manteniendo en la Edad Media. Como consecuencia del auge del cristianismo de esa época, la belleza dependía de la intervención de Dios. De modo que, si se consideraba bello algo, es porque había sido una creación divina.
La belleza material era externa, física o sensible. Esta cualidad se marchita con el tiempo. La belleza espiritual no se marchita con el tiempo, sino que permanecía en nuestro interior. Son cualidades como la bondad, el amor, la simpatía, etc.
Con el paso del tiempo llegó otra nueva etapa en la historia en el trayecto de la belleza. Estamos hablando del Renacimiento. Muchos autores están de acuerdo en que el concepto de belleza volvió a ser el de la antigüedad clásica, porque se empezaron a tomar valores de aquella época que se habían perdido en la Edad Media. Uno de estos valores fue la concepción más naturalista de la belleza, que sirvió de inspiración a los artistas de la época.
Muchos autores consideran que la belleza es lo que resulta agradable a los sentidos y que por consiguiente causa placer, pero no todo lo que nos causa placer tiene por qué ser bello.
El contrario de la belleza es la fealdad, que estimula el descontento y engendra una percepción profundamente negativa del objeto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)